Congelacion
La congelación es el proceso y el resultado de congelar: hacer que un líquido se vuelva sólido por la acción del frío. Este verbo también se refiere a almacenar alimentos, medicamentos u otros elementos a una temperatura muy baja para que se mantengan en buenas condiciones; a dañar un tejido o un sistema por el frío; o a detener o suspender algo de manera temporal o indefinida.
La idea de congelación, derivada del latín congelatio, suele referirse al procedimiento que convierte el agua en hielo, una particularidad que permite la conservación de distintos productos.
Cuando algo se somete a la congelación, se interrumpe el desarrollo de procesos enzimáticos y bacteriológicos. De esta manera se logra a aquello que está congelado no sufra alteraciones y pueda mantener su estado o calidad.
Tomemos el caso de un trozo de carne vacuna. Si dicha carne permanece a temperatura de ambiente, es probable que en unas pocas horas se eche a perder por la proliferación de microorganismos. Esa misma carne almacenada en una heladera (nevera), puede mantener su buen estado durante tres o cuatro días. En cambio, si la carne es introducida en un congelador o freezer para someterla a la congelación, su durabilidad se extenderá a varios meses.
Se llama criopreservación, por otra parte, a la técnica que se basa en la congelación de los tejidos o las células a muy baja temperatura para detener la actividad biológica.
En el lenguaje coloquial, la congelación puede aludir a cualquier interrupción o detenimiento de un proceso o factor. Por ejemplo: “El gobierno anunció la congelación de la tarifa de electricidad por cuatro meses”, “La congelación de los salarios en este contexto de inflación causa mucho daño a los trabajadores”.