Balcon

Lo primero que vamos a hacer a la hora de conocer el significado del término balcón es descubrir su origen etimológico. En este caso, podemos decir que se trata de una palabra que deriva del italiano, exactamente de “balcone”, que era el nombre que se le daba a la plataforma que salía de una zona superior en la fachada. Palabra esa que no podemos olvidar que procedía, por su parte, de otra germánica como es “balko”, que es sinónimo de “viga”.

Balcón

El término se utiliza para nombrar al ventanal que se extiende hasta el suelo de un ambiente y que da lugar a un espacio que se prolonga más allá de la superficie cerrada de la construcción, contando con una baranda o barandilla a modo de límite.

El balcón, por lo tanto, es una plataforma que se sostiene con ménsulas o columnas y que se proyecta a partir de la pared de una casa o edificio. Se trata de una estructura que está elevada del suelo.

Por ejemplo: “Voy a tender la ropa en el balcón así se seca más rápido”, “En mi balcón tengo varias plantas con flores”, “El abuelo Héctor suele pasar las mañanas soleadas leyendo en el balcón”.

También se conoce como balcón a la ventana o puerta que se abre y se cierra para permitir o impedir el paso al balcón: “Comenzó a llover: ¿podrías, por favor, cerrar el balcón así no ingresa el agua al comedor?”, “Creo que abriré el balcón para entre un poco de aire fresco”, “Al abrir el balcón, el joven se sorprendió por la baja temperatura”.

En las viviendas residenciales, el balcón suele usarse para tener una vista panorámica del exterior, tender la ropa, cultivar plantas o disfrutar al aire libre. En otros contextos, los balcones se emplean en ceremonias o para pronunciar discursos que pueden ser seguidos desde afuera del edificio por mucha gente.

De la misma manera, no podemos pasar por alto que en muchas ciudades del mundo se utilizan los balcones de los ayuntamientos para, entre otras cosas, albergar los pregones que se realizan cuando comienzan las fiestas. Buen ejemplo de eso es el balcón del Ayuntamiento de Pamplona (Navarra) desde el que se da el pregón y tiene lugar el “chupinazo” con el que se inician las fiestas de San Fermín.

El balcón de la Basílica de San Pedro, por citar un caso, es utilizado por el papa para dar misa o bendiciones.

Asimismo, hay que establecer la existencia de balcones que son verdaderas joyas arquitectónicas. Entre esos destaca, por ejemplo, el de la Casa Milá de Barcelona, realizado por Antoni Gaudí.

La literatura ha hecho utilización de balcones para desarrollar importantes escenas. Este sería el caso, por ejemplo, de la famosa escena del balcón de “Romeo y Julieta” (1597) de William Shakespeare. Momento en el que el joven aprovecha ese rincón de la casa de su Julieta para exponerle su amor. Un amor que será correspondido desde ese momento.

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