Aparejo

El concepto de aparejo tiene varios usos. En su sentido más amplio, alude al conjunto de los elementos que se necesitan para realizar algunas tareas. Por ejemplo: “Los bomberos tuvieron que utilizar un aparejo para rescatar al caballo que había caído en el pozo”, “Mi padre construyó un aparejo para pintar el techo con mayor facilidad”, “La embarcación fue reflotada con ayuda de un complejo aparejo”.

Aparejo

La idea de aparejo puede referirse a un polispasto. Este término, que procede del vocablo latino polyspaston, refiere a la máquina que está formada por un sistema que combina poleas móviles y fijas. El aparejo, de este modo, puede usarse para desplazar objetos muy pesados mediante el uso de una cuerda que acciona las poleas.

En el terreno de la pesca, se llama aparejo a la serie de herramientas y dispositivos que se utilizan en la actividad. La caña, la línea, los plomos y los anzuelos, en este marco, forman parte de los aparejos pesqueros.

El aparejo náutico, por otro lado, se compone de las velas, los mástiles, las jarcias y las vergas de una embarcación. Gracias al aparejo, el barco puede impulsarse usando la fuerza del viento.

Se establece que el origen del aparejo náutico se encuentra ya en el Antiguo Egipto. No obstante, con el tiempo fue evolucionando. De esta manera, por ejemplo, se empezaron a darle forma a una larga lista de mástiles como el trinquete, el mesana, el contramesana o el bauprés, entre otras.

De la misma manera, no podemos pasar por alto que hay una gran variedad de aparejos. En concreto, entre los más significativos se pueden destacar el real o de estrellera, el de cabeza, el de combés, el de gata, el aparejo de virador, el cangrejo, el de abanico, el manejable…

En el ámbito de la construcción, por último, se conoce como aparejo a la manera de organizar y unir los diferentes materiales que se emplean en una obra. Se puede optar, en el caso de los aparejos de piedra, entre un aparejo irregular o un aparejo regular (que puede ser pequeño, mediano o grande). También existen los aparejos de ladrillos, que pueden ser aparejos a soga, aparejos en panderete y otros.

El sardinel, el de soga y tizón, el americano, el de espiga o el flamenco con otros de los tipos de aparejos que se utilizan dentro del ámbito de la construcción.

De la misma manera, no podemos olvidarnos de la existencia de una profesión: la de aparejador. Este viene a ser el técnico titulado que, bajo las indicaciones y órdenes de un arquitecto, es el encargado de ejecutar diversos trabajos que están relacionados con la construcción de edificios. En España es habitual que en los ayuntamientos exista un aparejador que, entre otras cosas, es el que se pone al frente de la puesta en pie de distintas construcciones importantes para el municipio en cuestión.

Exactamente se establece que ese profesional puede dirigir una obra, realizar el proyecto de una obra, legalizar la dirección de ejecución material, el proyecto de legalización de obras o la dirección de la ejecución material de la obra.

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